Conaf denuncia daños por toma en Parque Rapa Nui

Martes 07 de Julio 2015

MAURICIO SILVA
Nacional
El Mercurio

Pérdida de $300 millones destinados conservar sitios arqueológicos y deterioro por abandono de vestigios patrimoniales denuncia jefa isleña de la institución.

Daños en una de las viviendas de la aldea ceremonial de Orongo, incertidumbre en el estado en que están otros sitios arqueológicos a los que no puede acceder personal especializado en su mantención, y la pérdida de $300 millones destinados a apoyar la labor de Conaf en la Isla de Pascua está dejando la toma de accesos al Parque Nacional Rapa Nui, que dura ya 103 días.

La medida de fuerza es protagonizada por el grupo radicalizado Parlamento Rapa Nui, el que el 26 de marzo la adoptó para protestar por la demora en la tramitación de la ley de control migratorio hacia la isla. La movilización apuntó luego a acelerar el traspaso a la comunidad pascuense de la administración de las 7 mil hectáreas del parque, que desde 1973 realiza la Corporación Nacional Forestal.

La jefa provincial de Conaf en Isla de Pascua, Ninoska Cuadros, afirmó que desde entonces el personal especializado de la repartición no ha podido acceder a los sitios arqueológicos, porque se han negado a las exigencias del grupo radicalizado, cuyo discurso es lograr la autonomía pascuense de Chile.

“Como Conaf, no podemos pasar, porque se nos exige sacarnos la institucionalidad de encima. Si nos quitamos el uniforme y la bandera del Estado, ahí sí podríamos trabajar”, explicó Ninoska Cuadros. El 93% de los 24 funcionarios de la Conaf, incluyendo a la jefa provincial y jefes de departamento, son rapanuí.

La toma ha impedido a la institución cobrar la tarifa diferenciada a los turistas chilenos y extranjeros por el derecho de ingresar a la reserva natural y que le origina ingresos por $1.000 millones al año. Estos recursos se destinan a proyectos de preservación y puesta en valor de los sitios arqueológicos de la isla.

Según Ninoska Cuadros, ello ha hecho perder hasta ahora a la Conaf, al menos, $300 millones, arriesgando el financiamiento de proyectos de inversión del próximo año; entre ellos, la puesta en valor del complejo arqueológico de Akahanga.

Otro aspecto preocupante, según Cuadros, es el supuesto abandono de los sitios arqueológicos, como consecuencia de la imposibilidad de ser custodiados por parte de ellos. Añadió que los manifestantes en su intento por atender su preservación, cometen errores que arriesgan su integridad, como el uso de desbrozadoras para retirar el pasto de los ahu (plataforma ceremonial), en vez de hacerlo a mano, pues el uso de máquinas cercena la piedra.

En tanto, una de las casas ubicadas en la aldea ceremonial de Orongo sufrió el desplazamiento de 10 cm en las losas verticales que sostienen uno de los muros que, además, presenta un abultamiento exterior. La casa venía siendo monitoreada por la Conaf, debido a que requiere pronto salvataje.

En octubre, la Conaf había iniciado conversaciones con la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua (Codeipa, integrada por miembros elegidos por la comunidad, más el alcalde, el presidente del Consejo de Ancianos y la gobernadora provincial) en busca de mayor participación de la comunidad rapanuí en la administración del parque nacional, que desde 1995 es Patrimonio de la Humanidad.

El objetivo de esto era lograr una cogestión similar a la que la Conaf realiza con otras comunidades indígenas, como con los atacameños en la Reserva Natural Los Flamencos, en la Región de Antofagasta.

Relevancia
Siete mil hectáreas tiene el parque que alberga los moáis y 25 mil sitios arqueológicos.