Importante alerta por cambios en humedales dentro del Parque Nacional Rapa Nui.

Jueves 21 de Abril 2016

La disminución del espejo de agua del Volcán Rano Raraku es uno de los factores que ha llamado la atención para generar un uso conciente y responsable de los humedales en la isla.

El Parque Nacional Rapa Nui contempla, además del importante patrimonio arqueológico e histórico de la cultura Rapa Nui, una significativa riqueza natural, dentro de la cual se encuentran una serie de humedales formados dentro cráteres volcánicos y quebradas.

Un humedal se define como una zona de transición entre lo terrestre y lo acuático, que tienen un sistema de inundación temporal o permanente, dentro del cual se desarrolla un ecosistema rico en flora y fauna. Dentro de la definición RAMSAR de humedal, se incluyen zonas naturales como pantanos, ríos, lagos, estuarios, pastizales húmedos y artificiales como embalses y salinas entre otros.

Desde hace un tiempo se ha reparado en la fragilidad de estos ecosistemas, los que se han visto vulnerados tanto por acción antrópica como natural, haciendo presente el uso racional de ellos y la importancia de mantener sus características ecológicas.

Situación en Isla de Pascua.

Sin duda los humedales han formado parte importante de la cultura Rapa Nui. Actividades tan tradicionales como la medicina o las ceremonias ancestrales se han llevado a cabo en estos espacios naturales, pero fundamentalmente en Isla de Pascua representan una reserva de agua dulce importante tanto en la antigüedad como en el presente.

Estudios recientes han demostrado que la cultura Rapa Nui, tenía una relación estrecha con el agua proveniente de los humedales, ejemplo de ello es el Humedal Ava Ranga Uka, en el que se encontraron estructuras hidráulicas que daban curso al agua, en posibles momentos ceremoniales.

Pero es en la laguna del Volcán Rano Raraku donde se han evidenciado cambios importantes como la disminución del espejo de agua. Graciela Campbell Riroroko, guardaparques de CONAF que trabaja en el lugar, describe el estado en el que se encuentra este humedal “Hemos notado una disminución del agua en esta laguna significativa en este último año, pues el 2010 por ejemplo la laguna se veía mucho más grande y el agua de un color azul intenso porque se reflejaba más el cielo, ahora es un agua achocolatada que muestra más el sedimento y que no llega a más de un metro y medio en sus partes más profundas, lo que nos tiene alerta y monitoreando el sector” señaló.

Dentro de este humedal se ha desarrollado un ecosistema muy representativo, el que ha sido fotografiado y difundido con objetivos tanto turísticos como históricos, pues el sitio está rodeado de Moai que eran esculpidos dentro de la cantera del volcán. Principalmente se encuentran especies vegetales como la Totora, Ngaatu, Tavari, Hikukio’e, Matu’a Pua’a entre otras, que son endémicas de la isla, como también un especial tipo de araña Tetragnatha de la cual se encontraron algunos especímenes en el sector.

El guardaparques de CONAF y encargado de avifauna Pedro Lazo Huke, indica que los humedales son el laboratorio natural perfecto para poder desarrollar animales endémicos, “Estos lugares son tan específicos como ecosistemas, que lo más probable es que aquellos animales que vivan en los humedales sean introducidos o no, se adapten de tal forma que serán siempre muy distintos a sus pares en otros humedales continentales” expresó.

La mirada de alerta frente a la fragilidad del humedal del Volcán Rano Raraku y aquellos otros humedales presentes en Isla de Pascua cobra relevancia frente a la posibilidad que factores ambientales como la radiación y el viento puedan estar afectándolos, pero es también necesario que la comunidad tenga presente la urgencia de salvaguardar estos espacios naturales, haciendo un uso responsable y considerado de ellos.