Guardaparques advierten daños en sitios arqueológicos dentro del Parque Nacional Rapa Nui

Daños provocados en plataformas ceremoniales en Pu’a Pau y Anakena, han alterado significativamente los vestigios arqueológicos de ambos lugares.

Viernes 21 de Octubre 2016

Durante las últimas semanas, guardaparques que monitorean el Parque Nacional Rapa Nui, han dado cuenta que en dos importantes sitios ubicados en los sectores de Pu’a Pau y Anakena, se evidencian intervenciones y daños a los vestigios arqueológicos presentes; y evalúan el grado de dificultad en la reparación de éstos.

Pu’a Pau es un sector del borde costero, donde se encuentra un Ahu que cuenta con todas las características de los grandes altares. Con sus muros y basamentos verticales y horizontales delicadamente instalados, aún no se establece específicamente su utilización durante la presencia de los antiguos habitantes de Rapa Nui. Cuenta también, con un Moai caído frente a plataforma y en sus cercanías se ubica una cueva con el mismo nombre.

Lilian González, encargada de la Oficina Técnica de Patrimonio de CONAF Isla de Pascua, comenta que el lugar es tradicionalmente utilizado por los residentes en actividades tradicionales, “este sector, como el resto de la costa de la isla es utilizado por pescadores, por familias que se vienen a acampar. Es un sector que queda muy escondido en una ladera costera. Su ubicación, ha significado que algunas zonas queden más vulnerables y desprotegidas de vigilancia y como consecuencia de ello se provocan daños en el patrimonio, más que intencionalmente, accidentalmente”. Señaló.

Según lo establecido por los guardaparques del sector, los daños encontrados en Pu’a Pau, podrían haberse generado por el empantamiento de un vehículo menor que trató de manera insistente salir del lugar, que en ese momento se encontraba una cantidad importante de barro producto de las lluvias.

En palabras de Sergio Manuhureroa, guardaparques que trabaja en el sector, los daños más significativos se realizaron en el momento que una maquinaria pesada trató de realizar el rescate del vehículo menor, impactando en el suelo de manera importante, como también en el Moai, “El vehículo al tratar de salir, se fue deslizando por el terreno blando, y resbaló hacia abajo, dañando la superficie del Moai. Estos daños provocan un impacto acumulativo en la estatua que es de difícil recuperación a corto plazo”, expresó.

Otro sitio en el que ha repercutido también la presencia de visitantes, es la playa de Anakena. En el lado oeste de la bahía, se encuentran muchos altares, que deben haber cumplido una importante función durante el desarrollo de la vida de los primeros colonos y que hoy son utilizados como espacios para campamentos temporales por algunos residentes.

En forma tradicional, el Ahu ubicado hacia el oeste de la playa, se utiliza también como espacio recreativo y para actividades familiares. Este uso, ha ido mermando la estructura, pues además de remover piedras que son parte del Ahu, también se han construido fogones con éstas, que al estar en contacto directo con el fuego, pierden firmeza y ya no pueden ser parte de la restauración del sitio; pues tienen peligro de romperse con facilidad.

Manuheureroa, insiste que este lugar necesita de un plan de rescate urgente, “esta plataforma necesita resguardo, más allá del uso público que se le da, pues también forma parte del patrimonio presente en el sector y debemos ser responsables de su conservación”, indicó.

En ambos casos, tanto en Pu’a Pau y Anakena, se están generando acciones que van dirigidas al resguardo y reparación de estos sitios con alta presencia arqueológica. Por ejemplo la delimitación para el tránsito de vehículos y personas, la limpieza y corte de árboles que crecen sin control, levantando las estructuras patrimoniales presentes; además del acopio de piedras para poder regresarlas a su lugar en las plataformas.

El trabajo constante de resguardo y cuidado de todo el patrimonio cultural ancestral de Rapa Nui y que se encuentra diseminado por toda la isla, es un foco de permanente preocupación que no tan solo corresponde a las instituciones mandatadas para ello, si no que a toda la comunidad, en un esfuerzo mancomunado y respetuoso de las tradiciones, como también del incalculable valor histórico de éste.